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¿Puedo construir yo mismo una aplicación para mi empresa usando la IA?

Herramientas como ChatGPT o Claude permiten que alguien que conoce profundamente su negocio pueda construir aplicaciones, automatizaciones e integraciones que hace pocos años habrían requerido un equipo técnico.

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La respuesta rápida es .

La respuesta un poco más larga es que no tiene por qué convertirse en el software definitivo de tu empresa. Pero el proceso puede ser muy productivo.

Y ahora sí, con más detalle:

Lo que quieres hacer hoy con la IA es el equivalente actual a lo que hacían hace 30 años las empresas con Excel.

Hoy tenemos un Excel con esteroides que se llama IA. Entretanto, nos hemos encontrado con herramientas que nos han ido permitiendo migrar, desde las aburridas hojas de cálculo, a soluciones un poco más usables. Desde Trello, Notion, con sus plantillas (como ya hizo Excel en su momento) para gestionar todo tu negocio sin salir de sus herramientas hasta las automatizaciones y el vibe coding primigenio. Estos últimos conseguían engarzar herramientas como Webflow o Airtable para que las tareas fueran cada vez más automatizadas, utilizando Make o n8n, por ejemplo.

Todo sigue existiendo a día de hoy. Y convive.

Sigue habiendo empresas que se gestionan con Excel (algo tan 90's). Sigue habiendo empresas que se gestion con Trello y Notion (algo tan 2010). Por supuesto que hoy sigue habiendo empresas que automatizan con n8n o Make, faltaría más.

-- ojo, y si siguen sobreviviendo a día de hoy estos sistemas es porque funcionan.

Y me adelanto un poco: funcionarán muchísimo como prototipo para afrontar el desarrollo de un ecosistema más robusto.

En mi opinión, las herramientas vuelven a tener su funcionalidad original conforme se hacen más mayores. Ya Excel es cada vez más una herramienta para realizar cálculos; Trello una herramienta para organizar procesos sencillos; o Notion una herramienta para gestionar bases de conocimiento. Ninguna de ellas se pensó originalmente para gestionar todo tu negocio, y por eso cuando se fuerzan para gestionar procesos complejos, deja de compensar. Pero oye, ya que estamos...

Avanzamos. Y sí, sigues pudiendo construir tu ecosistema digital con las herramientas a tu alcance.

Herramientas cada vez más poderosas, sin ninguna duda.

Hoy una persona que tenga amplios conocimientos de los procesos de su negocio puede, gracias a una IA, como ChatGPT o Claude, ser capaz de generar una aplicación web y desplegarla en la nube, permitiéndole unas capacidades mucho mayores que cualquier "aplicacion construída" sobre un montón de hojas de Excel.

Y además puede conectar herramientas, en parte gracias a la IA, en parte gracias al buen hacer de un montón de otros fabricantes de software, que han puesto a disposición del público general sus APIs de comunicación. Y todo eso sin siquiera saber qué leches es una API.

Sin embargo, y esta es la mala noticia, las limitaciones siguen siendo similares.

Como ocurría con la construcción de los trellos o los excels, siempre hay detrás una persona que le ha dedicado un montón de horas a la movida. Si ésta se ausenta durante un periodo relativamente prolongado (o no tanto), es posible que (1) el resto de compañeros deje de usarlo porque es un peñazo o (2) si algo falla, todo el mundo estará temblando porque la única persona capaz de ponerlo en marcha es quien ahora no está.

Como ocurría con los excels o los notions, el tremendo nivel de abstracción que permiten estas herramientas, la gran flexibilidad y, por ponerlo en palabras más llanas... la capacidad que tienen de que puedas hacer con ellas lo que te dé la gana, es un arma de doble filo.

Cuando el sistema digital que construyes con un excel o con un notion crece, cada pequeña modificación genera una gran complejidad. Cada vez es más difícil mantenerlo. Cada vez es más fácil que todo salte por los aires.

La construcción de ecosistemas digitales DIY se resume en tres etapas (hoy con la IA y antes con Excel):

  1. Lo construyes: estás superemocionado y te das cuenta de que es más fácil de lo que parece.
  2. Funciona: validas procesos, empiezas a tener datos, realizas cálculos, ves informes, otros compañeros empiezan a usarlo. En esta etapa puedes pasarte mucho tiempo. Y sigue funcionando.
  3. Se convierte en infraestructura: cuando forma parte del core del negocio empiezan a preocupar otras cosas: qué pasa si la persona se va o si una API cambia, qué pasa si se introduce una nueva normativa, qué se mira de la seguridad, la arquitectura. Documentar para que no todo dependa de ti, para que el que venga no haya que hacerle un onboarding de 6 meses. Hay que revisar dependencias y continuidad con el resto de sistemas que van evolucionando mientras tu idea original se puede ir quedando atrás.

Mi conclusión hoy es, a pesar de todo, positiva. Cada vez es más fácil crear un prototipo de ecosistema digital. Y me explico: en mis primeros proyectos de integración y desarrollo como profesional, los proyectos que mejor se encaminaban desde el principio eran aquellos que partían de un montón de excels que alguien se había preocupado de diseñar durante mucho tiempo.

El código o prototipo de ese diseño puede ser deshechable, pero el conocimiento operativo que genera es un insumo que tiene muchísimo valor.

Excels que habían resistido cambios en la empresa y que habían puesto a prueba los procesos y los cálculos. Cuando cogías esos excels, tenías un prototipo brutal hiperprobado para generar una aplicación core en tiempo record.

Ocurre lo mismo con aquellos que han construído un sistema automatizado con Trello, Airtable y Make, por poner otro ejemplo. Aquí ya hay procesos muy reales funcionando de forma automática. Cuando este tipo de ecosistemas empiezan a quedarse pequeños, sirven fenomenalmente como prototipos para crear uno arquitectónicamente más robusto.

En estos días he visto ya un par de compañeros que hacen sus pinitos construyendo aplicaciones para gestionar sus negocios con la IA. Incluso alguno que se pensaba tecnológicamente analfabeto (dicho por él, que lo quiero mucho). Y han conseguido crear aplicaciones e integraciones muy interesantes.

En algunos casos, es posible que la chunche les aguante muchos años y el esfuerzo de dejar de ver a sus hijos durante dos meses para construirla haya merecido la pena (perdón por la bromilla :-P).

Pero en cualquier caso, si deciden dejar de experimentar, siempre les valdrá como un prototipo, como producto mínimo viable, como punto de partida estupendo para ahorrar tiempo en análisis y comprensión de la operativa de la empresa, y para construir, ahora sí, un ecosistema con cimientos robustos.

¿Has construido algo así y empieza a quedarse pequeño?

En Mister Pato trabajamos precisamente en ese punto: entendemos el sistema que ya has validado, decidimos qué merece conservarse y diseñamos cómo convertirlo en una solución mantenible.

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