Loading...

El proyecto como unidad económica

dropping negative profit projects

Serie: Arquitectura operativa para empresas de servicios.


Artículo anterior: el coste invisible de unir herramientas.


Hay un par de indicadores que cualquier empresario conoce perfectamente sobre su propia empresa:

¿Cuánto dinero hay en la cuenta?

¿Cuántos impuestos pagué el pasado trimestre?

Seguramente también sepan la facturación del año pasado y cómo va este año hasta el día de hoy.

Para aquellos que trabajen por proyectos o líneas de negocio, hay un punto que también es muy importante:

¿Cuánto dinero gano en cada proyecto?

El problema de los números globales

Los números globales son importantes, pero nos pueden engañar. Una empresa cuyo principal indicador sea la facturación global puede esconder debilidades en su interior.

La empresa puede estar facturando bien y al mismo tiempo tener proyectos que están destruyendo el margen.

Hay información muy valiosa que merece la pena sacar a la superficie.

Evaluar la facturación por líneas de negocio, por proyectos, conectando las horas trabajadas, el coste, la facturación y el margen que nos queda.

Si no, estamos operando a ciegas.

El proyecto como pilar de la empresa

Una empresa de servicios no gana dinero “en general”.

Gana o pierde dinero proyecto a proyecto. Por lo tanto, el proyecto es la unidad económica real de la empresa.

Es en el proyecto donde confluyen:

  • las horas del equipo,
  • el coste interno
  • la facturación al cliente.

El margen que se produce en un proyecto es el que marca la diferencia.

Nos permite corregir futuros presupuestos para proyectos similares o, si llegamos a tiempo, tomar decisiones dentro del propio proyecto para hacerlo rentable.

Los proyectos que no se ven

En definitiva, evitar mantener proyectos subvencionados que consuman el buen margen que generan otros proyectos.

O si lo haces, por lo menos que seas consciente.

Afinar la pregunta

Así podremos llegar al final con la respuesta a una pregunta más afinada. En lugar de registrar horas sin más para saber cuánto hemos trabajado, afinamos la pregunta: ¿Ha sido ese tiempo rentable?

Y con una pregunta más afinada, la respuesta también lo será.


Siguiente artículo de la serie: Por qué las empresas pequeñas son frágiles.